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Por qué no vas a volver a cruzar las piernas tras leer esto

Escrito por VOZDELMURO
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Según los expertos, nuestra anatomía no está preparada para practicar el cruce de piernas durante largos períodos de tiempo y realizarlo aumenta el riesgo de sufrir múltiples problemas de salud.

1.- Piernas cansadas, entumecimiento y aumento de la sensibilidad

Cruzar las piernas ejerce presión sobre el nervio peroneo situado en la parte posterior de la rodilla, lo que adormecería las piernas durante el cruce. Una vez liberada la presión, la zona aumentaría su sensibilidad experimentando sensación de picor o pinchazos durante un tiempo.

2.- Caída del pie

Según la Clínica Mayo, la presión regular y frecuente del nervio peroneo puede causar la “caída del pie”, una parálisis permanente de la punta del pie y las falanges.

Este fenómeno ocurre con frecuencia en culturas acostumbradas a sentarse en el suelo con las piernas cruzadas durante horas como la china y la coreana.

3.- Aumenta la presión arterial

La contracción isométrica de los músculos de las piernas durante el cruce aumenta la resistencia de la sangre que pasa a través de los vasos mayores de las piernas, aumentando así la presión arterial sistólica en un 7% y diastólica en un 2%. Un incremento considerable y un riesgo innecesario si eres hipertenso.

La presión arterial disminuye 3 minutos después de dejar de cruzar las piernas. Este fenómeno no se produce si cruzamos solo los tobillos.

4.- Puede causar coágulos y aumenta el riesgo de de trombosis

Al ralentizar el flujo natural de sangre se aumenta también el riesgo de coágulos, lo que nos podría llevar a sufrir un infarto cerebral, una embolia pulmonar o una trombosis venosa profunda. Diagnósticos de suma gravedad, pronóstico desfavorable, lesiones permanentes y alta probabilidad de muerte.

5.- Crea venas varicosas y arañas vasculares

Aunque se piensa que sufrir varices es una cuestión genética, factores como pasar mucho tiempo de pie o cruzar las piernas pueden favorecer la aparición de venas varicosas.

Según el doctor Hooman Madison, “ cruzar las piernas aumenta la presión sobre las venas responsables de devolver la sangre al corazón, lo que puede debilitar o dañar las venas de las piernas haciendo que la sangre se filtre y creando arañas vasculares. ”

6.- Problemas posturales, dolores de espalda y cervicales

La fisioterapeuta Vivian Eisenstadt nos explica que, cuando cruzamos las piernas, nuestra cadera tuerce para completar el movimiento y el alineamiento de la columna se desplaza.

Mantener esta posición aumenta la presión sobre la columna vertebral creando dolor de espalda y cuello. La repetición habitual del cruce de piernas podría incluso llevarnos a desarrollar hernias discales.

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